El contraste en el uso y pago por servicios de inteligencia artificial (IA) entre China y Estados Unidos es notable. Mientras China avanza rápidamente en la integración de la IA en la vida diaria de sus ciudadanos, en Estados Unidos solo un pequeño porcentaje de familias está dispuesto a pagar por estos servicios.
Las claves
- Solo el 2,2% de los hogares estadounidenses paga por servicios de IA.
- El gasto medio en IA ha aumentado de 22 a 31 dólares mensuales en dos años.
- China promueve el uso masivo de la IA con más de 700 millones de usuarios.
Contexto
En Estados Unidos, el interés por los servicios de inteligencia artificial de pago, como ChatGPT, Claude o Gemini, es limitado. Según un informe de PNC Economics Researchs, solo el 2,2% de los hogares estadounidenses pagaba por estos servicios en mayo de este año. Este porcentaje varía según los ingresos de las familias: un 4% en hogares de rentas altas, alrededor del 2% en rentas medias y menos del 1% en rentas bajas.
A pesar de la baja penetración, el gasto promedio mensual en estos servicios ha aumentado de 22 dólares hace dos años a 31 dólares en la actualidad. Este incremento puede atribuirse a múltiples suscripciones o al aumento de precios de los servicios. Cabe destacar que el informe se centra en el gasto y no en el uso, ya que muchas plataformas ofrecen opciones gratuitas que no se reflejan en el estudio.
Por otro lado, las empresas de IA en Estados Unidos están centrando sus esfuerzos en el mercado empresarial, que genera significativamente más ingresos que los usuarios particulares. Compañías como Anthropic y OpenAI obtienen la mayor parte de sus ingresos de clientes corporativos.
La lectura desde España
Para España, el desarrollo y adopción de la inteligencia artificial pueden seguir caminos similares a los de Estados Unidos o China, dependiendo de las políticas gubernamentales y el interés del sector privado. La experiencia china muestra cómo la integración de la IA en servicios cotidianos puede acelerar su adopción masiva, mientras que el enfoque estadounidense sugiere que el mercado empresarial puede ser un motor clave para el crecimiento económico en este sector.