Trump redefine la IA como ‘superinteligencia’: impacto en políticas federales

La reciente decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de cambiar el término ‘inteligencia artificial’ por ‘superinteligencia’ en todas las comunicaciones oficiales del gobierno federal, marca un hito en la política tecnológica del país. Este cambio, que busca mejorar la percepción pública de estas tecnologías, podría tener implicaciones significativas para el desarrollo y la regulación de la IA en el ámbito federal.

Las claves

  • Trump firma una orden ejecutiva para cambiar el término ‘inteligencia artificial’ a ‘superinteligencia’.
  • El Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología definirá oficialmente ‘superinteligencia’.
  • La medida coincide con un acuerdo para reforzar la seguridad de la IA y con las elecciones legislativas próximas.

Contexto

La decisión de Trump se produce en un momento en que la inteligencia artificial está bajo un escrutinio cada vez mayor debido a preocupaciones sobre su impacto en el empleo, la privacidad y la seguridad. En un intento por mejorar la imagen de la IA, el presidente ha optado por rebautizarla como ‘superinteligencia’, un término que podría sugerir un nivel más avanzado y positivo de estas tecnologías.

El cambio de nombre no es solo simbólico, ya que implica que todos los departamentos y agencias federales deberán adoptar el nuevo término en su correspondencia y documentos de política. Para ello, Trump ha encargado al Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología (PCAST) que establezca una definición oficial de ‘superinteligencia’ y determine las acciones necesarias para su implementación.

Durante una reunión en la Casa Blanca con líderes de empresas tecnológicas clave, como Sundar Pichai de Google y Elon Musk de XAI, se firmó un acuerdo voluntario para reforzar la seguridad de la IA mediante controles internos y evaluaciones de riesgos. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para acelerar el uso de sistemas avanzados en áreas como la investigación científica y la medicina.

La lectura desde España

Desde España, esta medida podría ser vista como un intento de los Estados Unidos por liderar la narrativa global sobre la inteligencia artificial. Aunque el cambio de nombre no tiene un impacto directo en las políticas españolas, podría influir en las discusiones internacionales sobre la regulación y el desarrollo de la IA. Las empresas y los investigadores en España podrían observar de cerca cómo evoluciona esta estrategia en Estados Unidos para adaptar sus propias prácticas y políticas en el ámbito de la inteligencia artificial.

Fuente: https://es.ara.cat/internacional/estados-unidos/trump-decide-cambiar-nombre-inteligencia-artificial_1_5865253.html

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