La Universidad de Málaga (UMA) ha dado un paso crucial al convertirse en un nodo regional del proyecto europeo AI Factory, liderado en España por el Barcelona Supercomputing Center (BSC). Este avance permitirá a las pequeñas y medianas empresas (pymes) acceder a recursos avanzados de inteligencia artificial y supercomputación, lo que les facilitará el desarrollo de sus propios modelos de IA y, en consecuencia, mejorar su competitividad en el mercado.
Las claves
- La UMA se une al proyecto AI Factory como nodo regional, facilitando el acceso a la supercomputación para pymes.
- Las empresas podrán utilizar el supercomputador Picasso, crucial para manejar grandes volúmenes de datos.
- El proyecto busca contactar con al menos 90 empresas en 22 meses, con un presupuesto de 284.717 euros.
Contexto
El nodo malagueño está ubicado en el Centro de Supercomputación y Bioinformática de la UMA, ofreciendo a las empresas la posibilidad de utilizar el supercomputador Picasso, uno de los más potentes de la Red Española de Supercomputación. Este recurso es esencial para aquellas empresas que manejan grandes volúmenes de datos o necesitan entrenar modelos de IA que superan la capacidad de sus equipos actuales.
Felipe Romero, asesor experto en inteligencia artificial del proyecto en la UMA, destaca que el objetivo es que las empresas, independientemente de su sector, puedan enfrentar los desafíos del futuro. La UMA proporcionará asesoramiento especializado y acceso a la infraestructura necesaria para que las empresas puedan desarrollar sus propios modelos de IA.
El proceso para acceder a estos servicios comienza con un formulario en el que la empresa detalla sus necesidades. Posteriormente, se realiza una entrevista con el equipo de la UMA para elaborar un diagnóstico del nivel de preparación en inteligencia artificial de la empresa. A partir de ahí, se ofrecen propuestas y próximos pasos a seguir.
La lectura desde España
Para las empresas españolas, especialmente las pymes, esta iniciativa representa una oportunidad significativa para mejorar su competitividad en un mercado cada vez más digitalizado. El acceso a recursos de supercomputación y asesoramiento especializado puede ser un factor diferenciador para aquellas empresas que buscan innovar y adaptarse a las demandas tecnológicas actuales. Además, el enfoque en sectores como la bioinformática podría abrir nuevas oportunidades de negocio y colaboración en el ámbito nacional.